lunes, 30 de junio de 2008

Ocupado

Estaba desde hace tiempo buscando alguna frase que definiera lo que he sentido en relación a nuestro(s) gobierno(s), o para explicarlo de otra manera, lo que me han venido transmitiendo nuestros políticos, desde que tengo uso de razón, como también desde lo que me ha revelado mi padre y los maestros de mi escuela.

Creo tener la ventaja de haber intuido vivir, sin fanatismos ni ídolos. Creo tener la ventaja de haber comprendido la libertad que se siente vivir sin esas ataduras que nos condicionan y alienan, como también creo no tuve que hacer mucho esfuerzo para comprenderlo, porque mis padres nos criaron alejados de todo “ismo” lo cual se completó en la figura de mi compañera de vida, que había recibido lo mismo de los suyos.

Revisando algunos escritos me encuentro con la sencilla palabra del título y comencé a figurarme algunas aproximaciones o analogías. Ocupados…ocupas, okupas. Baño ocupado, asiento ocupado, taxi ocupado, teléfono ocupado, cochera ocupada, consultorio ocupado, etc., etc., etc.

Aunque viéndolo desde otro punto de vista, uno podría decir que estar ocupado puede significar una acción productiva (un hombre ocupado en su trabajo) o también afirmar que una mente ocupada es de por si fructífera, en el caso de nuestros gobiernos no es aplicable, porque siempre venció la inanición y los pocos comprometidos, nunca pudieron contra los muchos condicionados y alienados por el ideologismo, el revanchismo, el amiguismo, el individualismo y el servilismo.

Derivaciones que uno continuamente observa apoyados en esos “ismos” son las ideologías ocupadas, la justicia ocupada, la educación ocupada, los ministerios ocupados, los gabinetes ocupados, las municipalidades ocupadas, que no han logrado instaurar ni una sola política de estado, es más, si hubo un atisbo de alguna, la ocupación ha logrado destruirla. Pareciera que cuando el pueblo se expresa por alguna necesidad, se oyera una y otra vez la misma grabación “espere su turno, no ve que estoy ocupado”.

Lo más nefasto es ver a un gobierno continuamente ocupado, inútil para el pueblo, que resulta en una democracia-okupada, esta vez con “k”, y aunque no lo parezca, esta no es una analogía, es una muestra actual de lo que siempre nos pasó: gobiernos ocupados por los okupas de turno.

sábado, 28 de junio de 2008

Contacto con la *NATURALEZA*

No me resulta nada mejor, para reparar ciertos deterioros de la vida cotidiana, que contactarme con lo que nos brinda la naturaleza.
La escapada anual, preferentemente la elegimos, en familia, desde ese punto de vista.

Imágenes de la cordillera Argentina

Parque Provincial Copahue


Cascadas del Agrio






Milenarios bosques de Pehuen




Lago Caviahue




Caminos al volcán Copahue


Viviendas de la comunidad Mapuche

miércoles, 18 de junio de 2008

Condición de padres

El domingo pasado conmemoramos el día del padre.

A los saludos recibidos, todos de lo que alguna forma estamos incluidos en esa condición, deberíamos levantar un espejo para poder ver reflejados nuestra conciencia y nuestro corazón. Si lo hacemos, definitivamente será un buen ejercicio que nos llevará a preguntarnos en qué aptitud de padre estamos y sabremos ciertamente cuánto contribuimos al crecimiento de nuestros hijos.

Nos sentiremos seguramente liberados por el cariño o presos por la decepción.

El padre bueno y el buen padre
Padres buenos hay muchos;
buenos padres, hay pocos.
No es difícil ser un padre bueno
en cambio, no hay nada más difícil
que ser un buen padre.-

Un corazón blando basta para ser un padre bueno
pero la voluntad más firme
y la cabeza más clara
son todavía poco para hacer un buen padre.-

El buen padre dice sí cuando es sí y no cuando es no...
El padre bueno sólo sabe decir sí...
El padre bueno hace de su niño un pequeño Dios
que acaba en un pequeño demonio...
El buen padre no hace ídolos...
vive la presencia del único Dios.-

El padre bueno encoge la imaginación del hijo
con juguetes del bazar
el buen padre echa a volar la fantasía del hijo
dejándole crear un aeroplano con dos maderas viejas...

El padre bueno amanteca la voluntad del hijo
ahorrándole esfuerzos y responsabilidades...
el buen padre templa el carácter de su hijo
llevándolo por el camino del trabajo y del esfuerzo.-

Y así, el padre bueno llega a viejo
decepcionado y tardíamente arrepentido...
mientras que el buen padre crece en años respetado,
querido, y es, a la larga, comprendido.-

Rosid - Viganó
1.988

sábado, 7 de junio de 2008

Presos

Vivimos negando que existe en cada uno de nosotros una colosal posibilidad, la posibilidad de ser dueños de nuestras vidas y que cuando más nos aproximamos a esa posibilidad más palpamos y comprendemos lo que significa disfrutar de una buena dosis de libertad.

No comprendemos que tratar de vivir centrados, vivir en equilibrio no representa ningún acartonamiento, ni ser ascético, ni tampoco vivir “la vida loca”, no vemos que en esas premisas no se sostiene ninguna señal de libertad.

Como esto es aplicable en todos y cada uno de los órdenes dela vida, también es por eso, que son temas que obviamos considerar. Nos resulta apesadumbrado descubrir, que son caminos, que nos reclaman compromisos con los demás y por sobre todo con nosotros mismos.

Ser auténticos dentro de nuestra naturaleza y de nuestra humanidad es el pretendido fin de nuestra existencia. Es el único camino que nos desata de temores, esos temores que si buscamos, encontraremos dentro de todos los cuentos y condicionamientos adornados, de mil formas distintas, por nuestros desvaríos de turno. Adornos (propagandas-moda) que usamos para presentárnoslos lógicos, para que los aceptemos y vivamos inconscientes dentro de todo tipo de mentiras.

Conscientes e inconscientes, hay millones de ataduras, y sólo estará en nuestro ejercicio y poder de discernimiento, descubrir el camino con menos y más ligeras de ellas. Para decirlo más gráficamente, deberíamos preguntarnos y contestarnos en que estado está nuestra vida: en qué aspectos está, en libertad condicional y en cuales completamente presa.

No importa la condición, ni el confort, ni la “cuna”, ni el trabajo, ni la fortuna; importa la cantidad y el tenor de los condicionamientos.

A mayor libertad (menos ataduras) más cerca de las vivencias felices estaremos y mejor calidad de vida experimentaremos. No mentirnos será el primer paso para evitar vivir presos. Debemos buscar constantemente la verdad; solamente “lo verdadero nos pondrá en estado de descubrir un camino de libertad”.

martes, 3 de junio de 2008

El mundo espera

Cuando comenzó a vislumbrarse la posibilidad de un cambio sustancial en el gobierno de la mayor potencia y democracia del mundo, el mundo comenzó a despertar. Es que estaba sumido en un letargo producto de algo que lo afligía y que no podía cambiar, a pesar de observar indicios ciertos en una sociedad local alertada y disgustada con las derivaciones de la política, tanto interna como externa, de la Casa Blanca.

El apoyarse continuamente en intereses y no en soluciones ha ido llevando a "los halcones" a quedar en soledad, una soledad que comenzó a gestarse, primero con el rechazo general de la opinión pública internacional, seguido por el paso al costado de ciertos aliados hasta entonces incondicionales, terminando con este movimiento de cuestionamiento dentro se su propio suelo.

Quedan pocos días para saber si podrá seguir gestándose esta posibilidad en su segunda etapa, este deseo de cambio; que más que deseo de cambio es una necesidad mundial de estabilidad, a favor de una distinta forma de conducirse políticamente, la mayor potencia y democracia del mundo.

Todo cambio cuesta y al principio todos los caminos son escabrosos y no están exentos de "palos en las ruedas". Eso es lo que estuvimos viendo como espectadores durante esta campaña y como no ha finalizado seguramente observaremos unos cuantos baches más puesto de exprofeso. Hay muchos intereses de peso que seguramente no lo van a ser fácil.

Hay intereses dentro de su mismo partido que hasta hoy, cuando la balanza está mostrando una inclinación, siguen tratando de cambiar su sentido, pero es sabido que todo cambio es mucho más fructífero si tuvo que batallar hasta el fin, porque fue obligado a estar y reconocer en cada rincón de los problemas y necesidades, a los que nunca hubiera accedido, si todo se le hubiese concedido por añadidura y eso es lo que está sucediendo.

Es de esperar que, a pesar de las premoniciones de inviabilidad de este cambio hechas por algunos analistas políticos, este siga creciendo y se consolide finalmente, es de esperar que si triunfa, la administración Obama haga realidad lo que promete en los papeles, que la acción política prime sobre la acción de la fuerza para que varios "intereses" se replieguen y no sigan comprometiendo tan notoriamente al mundo.

domingo, 1 de junio de 2008

Muerte Latente

Me encontré por ahí con esta expresión de Platón (340 aC) "Solo los muertos han visto el final de la guerra" y me alcanzó una sensación rara de dolor en el alma.

No hemos aprendido nada, inclusive nos hemos servido de nuestros "avances" tecnológicos para no solo, implicarnos dentro de un conflicto mental y físicamente por más tiempo, sino que no contentos con eso, comprometer el hábitat perecedero en el que vivimos.

Descubrimos de todo, (digo descubrimos porque ya todo está creado e inventado y son palabras que nos quedan grandes) para oscurecer nuestra existencia, a mayor tecnología usada, mayores secuelas físicas, psíquicas y ambientales.

Desde las primitivas trampas emplazadas sobre el terreno, pasando por las minas, los proyectiles con fósforo, la bomba atómica, las armas químicas, las bombas de racimo y las que utilizan uranio empobrecido, implican una escalada de destrucción que abarca no solamente a los efectivos involucrados sino a la eventual población civil que ha caído en desgracia, por vivir en el lugar.

A pesar de esta procacidad recurrente, existe una corriente de pensamiento distinta que vota a favor de la vida buscando caminos que condicionen y estigmaticen los efectos de las locuras bélicas.

Más de cien países han firmado un acuerdo para restringir el uso y la fabricación de las bombas de racimo (cluster bombs). Por supuesto hay quienes ni han concurrido a la conferencia Diplomática y por supuesto hay quienes han puesto reparos para dejar de usarlas y/o fabricarlas, pero es un encuentro diplomático alentador.

Hace algunos años una herramienta nos está ayudando a constituir una nueva fuerza y esa herramienta son las comunicaciones en todas sus formas, siendo una de ellas el uso de Internet. Ellas han "encogido al mundo", las noticias que nos llegaban en el tiempo sobre los hechos consumados (si llegaban) no formarían nada más que parte del anecdotario de la historia. En estos tiempos esa herramienta nos da el poder de denuncia y eso no es poca cosa.

Estamos viendo en tiempo real toda la miseria que nos presentan los conflictos, las formas nuevas que aparecen y dentro de ellas el monstruo concebido. Una consecuencia directamente proporcional: mientras más muerte latente se siembre físicamente con bombas y elementos contaminantes que involucren a inocentes civiles, más muerte latente ideológica se implantará cimentando todo tipo de terrorismo.

Si pretendemos considerarnos "ciudadanos del mundo", debemos unir las voces para conseguir minimizar la primera locura humana, para impedir que crezca la segunda.


A continuación, transcribo el artículo es de un periodista argentino, al que leo asiduamente.


19 Mayo 2008

El cobarde silencio de las bombas de racimo

No me gustan las armas. Pero a base de fatigar algunos conflictos armados me he acostumbrado a su presencia y hasta a reconocerlas. Desde el traqueteo tan peculiar del AK 47 hasta el perturbador zumbido de los aviones no tripulados. Y no es casualidad que el sonido sea la mayor característica que perdure en mí de ellas, porque la guerra es ante todo una experiencia auditiva.

Una sostenida cacofonía de motores, explosiones y disparos que tantas veces no se llegan a ver, pero que alimentan el miedo, el sobresalto, la angustia; que exacerban el sentimiento de indefensión ante un destino que se escapa de uno mismo para situarse en manos distantes, sordas. En las manos de esos políticos que, como escribió Robert Fisk, deciden que otros deberán morir en pos de sus ambiciones de poder.

Si tuviera que elegir un armamento detestable y perverso sería sin dudas las bombas de racimo. ¿La razón? El silencio que las acompaña. Un silencio que ni siquiera ofrece oportunidad alguna de alerta, de reacción, de escapatoria.

Cuando terminan los conflictos allí yacen, escondidas, calladas, entre las casas, en los campos, esperando a la población civil que regresa, que golpeada por la violencia intenta ponerse de pie, recuperar su vida.

Del Líbano a Camboya

Recuerdo el sur del Líbano, tras la guerra entre Israel y Hezbolá de 2006. Los niños que las cogían del campo pensando que se trataba de juguetes o de frascos de perfumes, por sus pequeñas dimensiones y por esa suerte de lazo que algunos modelos llevan en la parte superior. Niños que en aquellos tiempos eran regularmente ingresados en los hospitales, mutilados, muertos.


Y la pregunta que nos hacíamos los periodistas que estábamos allí: ¿Por qué Israel, ya en retirada y con la Resolución 1701 bajo el brazo, decidió lanzar 1,2 millones de bombas de racimo durante los últimos tres días de combate? ¿Por qué decidió dejar semejante rastro de ignominia cuando ya había plantado más de 400 mil minas antipersona durante los 22 años de ocupación del país de los cedros?

La experiencia de Líbano me retrotrajo a una más remota: Camboya, a principios de los años 90. A las hordas de mutilados que recorrían los mercados de Siem Reap y Phnom Penh para mendigar, con sus piernas ortopédicas y sus raídos uniformes.


Muchas veces junto a pequeños a los que también les faltaba algún miembro. Porque es importante subrayar que las heridas y mermas provocadas por esta clase de munición se acarrean a perpetuidad.

Contra el silencio

El mundo supo levantar la voz en 1997 con la firma del Tratado de Ottawa, que a pesar de ciertos incumplimientos en la agenda, ha constituido un importante avance en la denuncia y erradicación de ese otro armamento silencioso e indiscriminado: las minas antipersona.

Hace tres años comenzó el denominado "proceso de Oslo", una campaña internacional inspirada en la de las minas antipersona que busca conseguir la prohibición de las bombas de racimo.

Representantes de más de 100 países se encuentran reunidos en este momento en Dublín para tratar de alcanzar un acuerdo, antes del próximo día 30 de mayo, que podría significar un punto de inflexión en esta historia, aunque algunos de los principales países que las producen y almacenan, como EEUU, Rusia, Israel, China, India y Pakistán, hayan decidido quedarse fuera.

Desde que fueran usadas por primera vez por la Unión Soviética en 1942 contra tanques alemanes, las bombas de racimo han dejado más de 13 mil heridos o muertos en todo el mundo. En su mayoría en Laos, Vietnam, Afganistán, Irak y el Líbano.

Esperemos que el cobarde silencio de este armamento no se haga extensivo a los políticos. No sirva para amparar a los que se dedican al perverso negocio de fabricarlas y venderlas. No acalle la voz y el derecho de las víctimas, pretéritas y futuras.