jueves, 30 de octubre de 2008

Condición

Pasaron ya unos días, pero no quería que finalizara octubre sin recordar este grato acontecimiento que es muy caro a mis sentimientos.

Hay momentos en la vida que nos llevan a cambiar de condición. Convencidos o no, adoptamos estados diferentes a los que se habían mostrado o vivido socialmente hasta ese instante.

El hacerlo convencidos es un tema superior y no hay mucho más que observar los gestos grabados en las imágenes para comprender la limpieza y profundidad de la decisión tomada.

Josefina es una de mis sobrinas (la primera), es la madrina de Esteban (mi hijo menor) y es una de las niñas de la foto que está en la columna izquierda de este blog.

Pasaron los años y sigue siendo siempre la misma, pausada, tranquila, firme, inteligente y como si esto fuera poco…es ¡muy atractiva!

El 10 de Octubre pasado decidió casarse; mejor dicho, Josefina (Jose, con la o acentuada) y Jorge (Jorgito) coincidieron en que sus vidas tendrían que continuar juntas pase lo que pase, y se casaron.

Con esta unión se ha confirmado también, que se ha sumado un sobrino en los papeles, pues hace bastante tiempo que ya lo habíamos adoptado.

Faltan pocos días para que regresen de su viaje por las "UROPAS" y se reintegren a la vida cotidiana luciendo su nueva condición de esposos.

Dentro de unos días comenzarán otra etapa de la vida, una etapa que, como les dijo Adolfo, demandará un ejercicio que ayudará en todo momento y que es "el mirarse a los ojos".

Chicos, no está demás decirles que los queremos mucho y que trataremos de acompañarlos como ustedes nos han acompañado hasta ahora.

domingo, 26 de octubre de 2008

Dispuesto a reanudar


Un poco más de noventa días han pasado desde mi último post.

No sé qué problema hubo con los proveedores del sistema de internet por aire (¡viva! el tercer mundo); les hicieron bajar la antena de enlace que habían puesto en las sierras y de repente me quedé sin señal.

Como banda ancha no llega a la zona depender de la señal del teléfono de línea que es sumamente limitada, no me daba posibilidad de subir a la web nada, inclusive muchas veces ni he podido acceder al simple mail.

Desde el día de la interrupción del servicio hasta hoy, fue una búsqueda continua de posibles soluciones. Desde observar lugares en las sierras para emplazar nueva antena hasta la prueba de los módems de internet móvil, todo fue considerado y o probado.

Hoy, gracias a un proveedor telefónico rural que decidió incursionar con el servicio de internet para ofrecerlo a los productores agropecuarios de la zona he podido volver a conectarme con una señal superior a la que venía utilizando. No es nada barato, diría lo contrario, pero la actividad turística de la zona seguramente minimizará tal inconveniente.

No puedo negarlo, todo este tiempo inactivo me han disminuido las ganas de escribir porque siento que me han desconectado el impulso y la oportunidad, pero también creo que se me va a pasar. Hoy así de golpe, casi por sorpresa esta solución me tomó desprevenido; toda la necesidad que tenía es como que está desvanecida.

Igualmente creo que la vida, como siempre, me está dando la posibilidad exacta para volver a comenzar, una posibilidad que se convierte en una responsabilidad por el significado de la misma; dos acontecimientos de octubre, caros a mis sentimientos, son los que seguramente me devolverán el impulso perdido y sobre ellos me referiré en breve.